POLÍTICA DE GÉNERO EN PROYECTO HABITAR | Sentido productivo del trabajo

Desde Proyecto Habitar nos hemos propuesto reflexionar sobre la política de género que este colectivo ha construido en el proceso de transformación social de la enseñanza de la arquitectura, la investigación y los procesos de producción y construcción de proyectos arquitectónicos y urbanos.

Nuestra organización está conformada por mujeres y hombres, siendo las primeras, mayoritarias en la composición
de este grupo. Conjuntamente con nuestros compañeros, hemos sabido construir herramientas para afrontar en distintos ámbitos la descalificación, violencia y desigualdad que en ellos crece, y que a su vez se naturaliza por el conjunto de la sociedad. Aunque en el contexto del sistema de relaciones vigente, el género femenino se lleva la peor parte, no desconocemos la profunda crisis que atraviesa el género masculino en tanto su deber de proveedor y referente del sexo fuerte.

Por mandato social las mujeres tenemos a cargo el cuidado de todo. Somos las madres, enfermeras, maestras, abuelas, cuidamos de niños, jóvenes y ancianos. Pero también somos administradoras, asistentes y colaboradoras en todos los ámbitos donde nos desarrollamos. En casi todos los casos somos objeto o propiedad de alguien, y son contadas las situaciones donde esto no sucede puesto que seguramente nos encontramos en la dirección de alguna tarea.

Las políticas neoliberales han vaciado los programas sobre salud sexual, y continúan situando a la reproducción como una responsabilidad estrictamente del género femenino, sin profundizar en programas garanticen la educación sexual para ambos géneros. Han reducido el número de centros barriales y quitado los subsidios a los servicios de energía, transporte y saneamiento. Y no conformes con esto han convertido la ciudad en un producto del mercado, hecho que también opera contra la posibilidad de uso del espacio público por parte de aquellos que no poseen medios para comprar este producto.

Estas acciones refuerzan la relación de opresión hacia la mujer más allá de la vida privada, propiciando otra forma de reproducción y acumulación del capital, donde prevalece el valor de cambio por sobre el valor de uso. La principal dificultad es identificarlo en lo cotidiano, y a su vez, es el salto necesario que debemos dar para posicionarnos ante la realidad desigual. 

Necesitamos superar la reacción, necesitamos una explicación que nos permita entender que todos somos rehenes de un sistema privatista que nos aleja y nos impide vincularnos en lazos democráticos y humanistas. 

Para sostener esta posición buscamos trabajar con aquellos que reconocen la opresión del sistema y trabajan en su transformación. En ese camino hemos trabajado con organizaciones sociales y grupos académicos que privilegian la acción colectiva; principalmente en los barrios populares, donde nos hemos encontrado produciendo con mujeres, referentes de esta lucha en lo cotidiano.

Restituir la política de género de Proyecto Habitar 

Parados en este contexto, entendemos que es necesario revisar nuestra práctica para deconstruir lo dado por el sistema vigente, trascendiendo la idea de la mujer en la casa, los roles y las relaciones de poder prestablecidas.

Sumándonos al reconocimiento de la mujer en la producción de arquitectura a través del Blog “Un día una arquitecta”, hemos realizado un rescate de nuestra práctica, resignificando el lugar que desempeñamos en la producción. En el ámbito de nuestro estudio las mujeres ocupamos los cargos de dirección política en un porcentaje mayor que los varones; no por demagogia sino por acuerdos colectivos, poniendo en valor las capacidades para desarrollar un rol, sin importar el sexo.

Propiciamos relaciones de colaboración y compañerismo, dando el debate cada vez que sea necesario. Hemos decidido que a igual tarea, hombres y mujeres obtenemos la misma remuneración. En contraposición a lo que sucede en general en la producción de arquitectura, donde se nos asigna el rol de confección de documentación, embellecimiento u organización de espacios. Rara vez somos quienes dirigimos los procesos de proyecto y menos frecuente aún es encontrarnos al frente de un estudio, una cátedra o una constructora.

Promovemos una política de acompañamiento para que las compañeras que tienen hijos puedan participar de igual modo en la producción del grupo, incorporando esa tarea a las preocupaciones colectivas. Esto busca desnaturalizar, en conjunto, el rol de cuidadoras que mantiene a las mujeres en la escucha comprensiva y compasiva, que nos impide desarrollarnos en la dirección de proyectos  transformadores.

Esta política que empieza en la organización interna del grupo, se extiende a aquellos lugares donde diseñamos los  procesos productivos. En las obras hemos definido los equipos con mujeres en la dirección, sobre estantes y capataces, oficiales, medio oficiales y ayudantes. La selección de mujeres trabajadoras ha sido acompañada por un proceso de seguimiento continuo para sobrellevar los obstáculos que se fueron presentando.

Este proceso implicó la jerarquización de su trabajo y el crecimiento y fortalecimiento individual como sujetos activos y transformadores. Promovimos la incorporación como obreras de aquellas mujeres que contaban con la experiencia de haber construido sus casas, aunque ellas no lo reconocieran como trabajos. El hecho de no haber recibido remuneración por dichas prácticas las hacia invisibles y no contaba como calificación. Las mujeres que buscaron trabajo en la obra fueron numerosas, sin embargo, se postulaban para realizar tareas de limpieza y cocina. 

De esta manera, logramos una gran participación femenina en la obra, en particular entre diciembre y abril. Sostener su presencia en la obra se vio dificultada frecuentemente por la demanda del cuidado de algún niño fuera del horario escolar o bien de algún enfermo.
También hemos tenido que realizar acuerdos con los trabajadores del género masculino respecto al trato humanista e igualitario para  cualquier compañero de la obra y en particular respecto a las mujeres. En estos ámbitos, prevalece una política colaborativa y solidaria,
con la capacitación en pos de fortalecer los conocimientos de las trabajadoras, para lograr roles más igualitarios.

Programa de acción

En un intento por precisar en los obstáculos que afrontamos para desarrollar una política de género humanista e igualitaria hemos identificado que existen diferentes planos del debate y que en cada uno es necesario dar una pelea especifica.

Visibilizar el género que se encuentra oculto no es solo para tener un dato más para actuar. Perseguimos la visibilización de los actores de la ciudad para que sean parte de las decisiones. Necesitamos posicionarnos sobre estas desigualdades y proyectar espacios transformadores que estimulen el desarrollo de una sociedad democrática.

Necesitamos tener una mirada del mundo que vea las desigualdades y las incorpore a los problemas específicos de su quehacer:
Pensar, desde la profesión de lxs arquitectxs, un urbanismo que incorpore la perspectiva de género, pensar en un urbanismo inclusivo, que redefina los objetivos según las necesidades de una sociedad, que incluya la diversidad de situaciones de las cuales formamos parte las mujeres y los hombres.Visibilizar las vivencias, percepciones y experiencias de las que aún hoy son protagonistas las mujeres, es poner en valor las tareas de la reproducción, el cuidado de otras personas y del hogar.

Propiciar marcos regulatorios que den prioridad a las necesidades de quienes sufren el acceso asimétrico a la ciudad, ya sea por asimetría de poder en relación al género, la franja etaria o las posibilidades materiales de acceso a la producción, es incorporar la mirada de los
sujetos de necesidad a las políticas urbanas.

Derribar las barreras urbanas que provocan segregación y contraste, es contrarrestar los procesos urbanos de desigualdad, incentivando la incorporación de transporte público de calidad, y la multiplicación de espacios de encuentro de distintas escalas.
Rechazar la estructura patriarcal y patrimonialista instalada, favorece el crecimiento, no solo en la discusión sino en acciones concretas, necesario para que podamos hablar de una perspectiva de género.

Todxs aquellxs que estamos dispuestos a transformar esta injusta relación de opresión tenemos que revisar nuestras acciones cotidianas, en cada uno de los roles que nos toca desempeñar a diario para seguir apostando a la construcción de una sociedad de pares.

PROYECTO HABITAR

marzo 2018

 

Links:

ESPACIO URBANO Y GÉNERO COMO CONSTRUCCIONES SOCIALES . Ver

UN DIA | UNA ARQUITECTA,  Eugenia Jaime. Ver

Aparición con vida de Santiago Maldonado. Con vida se lo llevaron, con vida lo queremos

Este hecho lamentable representa otra manifestación de la desigualdad que sufrimos y de la represión sistemática que sostiene la injusticia e inequidad territorial. En una disputa sostenida y asimétrica en la que los sectores populares, intelectuales, profesionales y minorías oprimidas, luchamos para acceder al territorio, a la educación, a la salud, a la vivienda, a los servicios y al goce pleno de derechos. De esta manera, nos restringen la posibilidad de utilizar todo ese tiempo y todo ese esfuerzo humano para desarrollar una vida socialmente más valiosa.
Nuestra organización de arquitectxs y urbanistas concibe su práctica situada en un contexto determinado, asumiendo la responsabilidad social histórica de trabajar en conjunto con los sectores sociales mas desfavorecidos, para aportar a la construcción de un mundo mas justo y equitativo (social y espacialmente), mediante la generación de transformaciones espaciales que posibiliten desarrollar tratos sociales mas elevados.
En este camino, apostamos a la humanidad, a la vida y a la transformación de las situaciones de desigualdad en la que vivimos.
Por todo esto decimos:
La tierra no es una mercancía, la tierra es un derecho para todxs.
APARICIÓN CON VIDA DE SANTIAGO MALDONADO
¡¡NUNCA MÁS DESAPARECIDOS EN LA ARGENTINA!!

PROYECTO DE LEY DE ACOMPAÑAMIENTO TÉCNICO-PROFESIONAL Y PÚBLICO

PROYECTO DE LEY DE ACOMPAÑAMIENTO TÉCNICO-PROFESIONAL Y PÚBLICO*

ARTÍCULO 1°. Declárese de interés público el acompañamiento técnico-profesional y público.

ARTICULO 2°. Objeto. La presente Ley tiene por objeto garantizar el acceso al conocimiento técnico-  profesional orientado a mejorar las prácticas de producción social del hábitat urbano/rural a través de un servicio de acompañamiento técnico profesional.

ARTÍCULO 3°. Entiéndase como servicio de acompañamiento técnico-profesional todos los trabajos/tareas de consulta; construcción de demanda, proyecto, acompañamiento y ejecución de obras vinculados a la producción social del hábitat.

ARTÍCULO 4°. Producción Social del Hábitat (PSH) es la capacidad adquirida históricamente por la población para generar, mediante su participación sustantiva, espacios habitables con el objeto de satisfacer sus necesidades, incluyendo: el acceso a la tierra, la vivienda y el hábitat; infraestructura y servicios; y equipamiento colectivo comunitario y productivo.

ARTÍCULO 5°. Los principios rectores de la presente Ley son:

a) El carácter interdisciplinario, multi-actoral, participativo y democrático del acompañamiento técnico-profesional

b) El reconocimiento de los saberes populares vinculados a la producción social del hábitat

c) El reconocimiento del derecho al acceso al conocimiento como un componente del derecho humano a la vivienda y al hábitat adecuado en el espacio urbano y rural.

ARTÍCULO 6°. Alcances.

1) Asesorar y gestionar, dentro de los marcos vigentes, mecanismos de acceso a la tierra y al hábitat urbano/rural y orientar en procesos de planificación urbana participativa;

2) diseñar y gestionar proyectos de urbanización barrial/interbarrial de comunidades urbanas/rurales y procesos de regularización integral;

3) asesorar, diseñar y dirigir proyectos de obra nueva/ remodelación/ ampliación de viviendas y mejoras del hábitat, infraestructuras urbanas y equipamientos sociocomunitarios;

4) asesorar, diseñar y dirigir proyectos de construcción y mejora del espacio público;

5) asesorar y gestionar en cualquier otro tipo de práctica que requiera acompañamiento técnico-profesional vinculado a la producción social del hábitat rural/urbano.

ARTÍCULO 7°: Sujetos alcanzados. Sujetos individuales/colectivos que participan en prácticas de producción social del hábitat urbano/rural, tales como: – Hogares con vivienda única y residencia permanente que presenten algún tipo de déficit en relación al hábitat. – Organizaciones sin fines de lucro. – Organizaciones representativas barriales/territoriales.

ARTÍCULO 8°: La autoridad de aplicación será designada por el poder ejecutivo en reglamentación.

ARTICULO 9°: Serán funciones de la autoridad de aplicación:

a) Generar mecanismos que tiendan a la aplicabilidad de la presente ley en todo el territorio.

b) Asignar las partidas presupuestarias correspondientes a las provincias, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y los municipios, según hayan adherido a la presente ley.

c) Crear y actualizar el Registro Público Nacional de Profesionales-Técnicos y Equipos Transdisciplinarios.

d) Convocar y organizar encuentros de capacitación e intercambio de experiencias al menos dos veces al año.

ARTICULO 10°. Créase el Consejo de Acompañamiento Técnico-Profesional Público en el ámbito de la autoridad de aplicación que debe actuar como órgano multiactoral de consulta, asesoramiento y seguimiento. Estará compuesto por representantes de organizaciones sociales; representantes de organizaciones de la sociedad civil que entienden en la materia; representantes del poder legislativo (garantizando la representación de todos los Bloques Legislativos que posee la misma); representantes de universidades públicas; representantes de la Defensoría del Pueblo y el Ministerio público de la defensoría; todo actor que la autoridad de aplicación considere pertinente.

ARTICULO 11°. Mesas Coordinadoras Participativas. En el caso de acompañamiento de índole colectiva, se conformarán Mesas Coordinadoras Participativas para llevar adelante su diagnóstico, propuesta, planificación y seguimiento. Las Mesas estarán conformadas por la comunidad involucrada (vecinos del barrio, organizaciones sociales), el equipo prestador del servicio de acompañamiento técnico-profesional y un representante de la autoridad de aplicación local.

ARTICULO 12°. De los prestadores. Los prestadores de acompañamiento técnico-profesional público podrán ser profesionales independientes o equipos de trabajo transdisciplinarios conformados preferentemente por 4 áreas disciplinares: construcción, social, jurídico, económico, así como cualquier otra área disciplinar vinculada a la necesidad de resolución de las diversas problemáticas del habitat. Los equipos de trabajo transdisciplinarios podrán estar conformados por:  

Integrantes de organizaciones sin fines de lucro/no gubernamentales que tengan por objetivo la mejora del hábitat rural/urbano y/o el desarrollo comunitario.  Integrantes de programas de residencia o práctica profesional.

 Académicos/Investigadores/Docentes de las áreas de intervención vinculadas al hábitat o al desarrollo comunitario.  Profesionales independientes con formación acreditable.

Toda aquella persona que acredite conocimiento y/o experiencia en la tarea  mediante declaración jurada de curriculum vitae. Tanto los profesionales independientes como los equipos de trabajo transdisciplinarios deben encontrarse previamente inscriptos en el “Registro Público de Profesionales Técnicos y Equipos Transdisciplinarios” para proveer los servicios de acompañamiento regulados por la presente ley.

 ARTÍCULO 13°. Del “Registro Público Nacional de Profesionales-Técnicos y Equipos Transdisciplinarios”. Créase en el ámbito de la autoridad de aplicación un “Registro Público Nacional de Profesionales-Técnicos y Equipos Transdisciplinarios”. Todas aquellas personas interesadas en asesorar a los diferentes individuos/organizaciones sociales solicitantes del servicio deben inscribirse en el presente Registro. Los profesionales y técnicos podrán hacerlo individualmente o como Equipo Transdisciplinario. La inscripción en el Registro implica la apertura de un legajo del Profesional o del Equipo Transdisciplinario, donde constarán los antecedentes y los resultados de los proyectos realizados. Los postulantes al Registro deberán participar de una capacitación orientada a:

a) dar a conocer los principios rectores y alcances de la presente ley,

b) fomentar el desarrollo de metodologías de trabajo de carácter participativo y de democratización del conocimiento.

ARTICULO 14°. De la contratación, selección y remuneración de los prestadores.

a) La selección y contratación de los profesionales o de un Equipo Transdisciplinario será responsabilidad y obligación exclusiva de la autoridad de aplicación local, con consentimiento previo de los destinatarios de la prestación. En caso de no tener preferencia por ningún profesional o Equipo Transdisciplinario la asignación será realizada por la autoridad de aplicación local.

b) La remuneración estará sujeta (a) al período que dure la prestación del servicio y (b) a un plan de trabajo. El monto de la remuneración será pautado por la autoridad de aplicación.

ARTÍCULO 15°. Del incumplimiento de las obligaciones. Si los profesionales-técnicos y los Equipos Transdisciplinarios incurrieran en incumplimiento de sus obligaciones, este se registrará en sus respectivos legajos que serán de dominio público. ARTÍCULO 16°. Fondos. La autoridad de aplicación creará un fondo de asignación específica que garantizará la implementación de la presente ley. El mismo estará compuesto por:  Un porcentaje del presupuesto anual asignado a la autoridad de aplicación. Los recursos de afectación específica que eventualmente se creen. Otros ingresos que oportunamente se establezcan.·

 ARTICULO 17°. Invítase a adherir a las provincias, los municipios y a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires a la presente ley.

ARTICULO 18°. Las provincias, los municipios y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires determinarán sus respectivas autoridades de aplicación locales de la presente ley, articulando con la autoridad de aplicación nacional.

*Esta ley fue desarrollada en el marco de Habitar Argentina – Iniciativa multisectorial por el derecho a la Tierra, la Vivienda y el Hábitat -, impulsamos el proyecto de ley de Acompañamiento Técnico-Profesional y Público. 

 

Sobre la Ley:

Video ver

Nota Diario Clarín. ver

Nota APA! Espacio periodístico y documental. Tucumán. ver

Sobre Habitar Argentina:

blog ver

web ver

 

Proyectar el conocimiento científico

En el marco de la visita de la Dra. Arq. Dania González Couret, quienes conformamos Proyecto Habitar nos encontramos con ella para debatir acerca de la necesidad de aproximarnos al conocimiento científico como un aspecto imprescindible para el desarrollo disciplinar.

Durante la charla en nuestro estudio, Dania expuso una compleja posición frente al problema del conocimiento. A lo largo de nuestra formación como arquitectos, ya sea que nos encontremos proyectando, construyendo, enseñando o aprendiendo, adquirimos una serie de habilidades de las cuales nos apropiamos, para poner en práctica día a día desde nuestra acción disciplinar. Estas habilidades se transforman en afirmaciones sobre las que nos posicionamos, muchas veces sin necesidad de demostrar un argumento. Son conocimientos acumulados durante nuestra vida.

Para trascender esta posición naturalizada, es necesario conceptualizar nuestra práctica y generar un aporte en el desarrollo de nuestra disciplina. Es por esto que en Proyecto Habitar reconocemos la fuerte necesidad de fundamentar el porqué de las cosas.

El proceso de producción del conocimiento científico parte de una fundamentación que posibilita afirmar lo que decimos, con un sustento teórico y objetivo ¿Por qué estoy diciendo esto? ¿por qué hice esto? ¿por qué puedo afirmar esto? ¿por qué puedo decir que esto es cierto?

“No es suficiente pensar que la razón por la cual se va a investigar es la necesidad de conocer más”-  afirma Dania González Couret- “sino que la razón debe ser la necesidad de perseguir la solución a un problema, un problema real, concreto, de la vida, de la sociedad; este problema se transformará en un problema científico. Este es el punto de partida donde se explica el porqué de la investigación. Ese problema, formulado como una pregunta, guiará y motivará el desarrollo del trabajo; y su respuesta será la hipótesis. Una idea a defender, un discurso teórico”.  

En nuestro caso, llevamos adelante proyectos de investigación, individuales y colectivos, que fundamentalmente parten de un fuerte compromiso con realizar un trabajo serio y sostenido que aporte a resolver problemas del hábitat en los barrios populares del AMBA.

Como arquitectos y urbanistas, en Proyecto Habitar, perseguimos la idea de que es necesario trabajar con los problemas que tienen que ver con nuestra formación, con aquellos que nos atraviesan día a día, y cuyas soluciones nos permiten intervenir en la realidad.

Investigar estos problemas y buscar sus respuestas no solo aporta a nuestro desarrollo profesional, sino que trasciende la temporalidad de su acción y buscan aportar a los proyectos con otros en el interés por mejorar el hábitat desde nuestra disciplina.

Proyecto Habitar

· Entrevista a Dania González Couret, Centro de Hábitat Inclusivo. Sobre la enseñanza de arquitectura e investigación. ver
· Producciones teóricas de Proyecto Habitar publicadas. ver

 

 

Imagen: tesis de Maestría de Arq. Julián Salvarredy, Proyecto Habitar.

10-05 | Marchamos

Con nuestras ideas, nos involucramos para transformar la realidad más cruda
Con la fuerza de nuestro trabajo, proyectamos y construimos un hábitat más justo
Con el cuerpo, volvimos a la Plaza de Mayo y nos encontrarnos con otros, hombres y mujeres,
jóvenes y viejos, movilizados para continuar con la vocación transformadora que comenzaron                                                                 miles de compañeros hace más de 40 años.

Para los genocidas, ni 2×1, ni reconciliación
30.000 compañeros desaparecidos ¡presentes! ¡Ahora y siempre!

 

 

1° DE MAYO: DÍA DE LOS TRABAJADORES

Desde Proyecto Habitar queremos rememorar este día exponiendo en primer lugar nuestro respeto y admiración por los millones de trabajadores del mundo que con su trabajo manual hacen posible día a día la producción en términos amplios. En segundo lugar,  queremos situarnos a su lado en calidad de trabajadores intelectuales que no están de acuerdo con someter su producción al servicio de quienes tienen el poder de decidir qué tenemos que pensar. 

Nosotros, arquitectos formados para el desarrollo de la profesión liberal, estamos jodidos porque no solo es inmoral aceptar algunos encargos de quienes tienen los recursos sino que además el 80% del trabajo profesional que hacemos está destinado a gestionar recursos y permisos frente a distintos escritorios de Desarrolladores inmobiliarios, administraciones públicas, etc. Esta actividad se lleva el 90% de nuestro tiempo y el 10 % restante, cuando nos queda cabeza, lo podemos usar para pensar algo socialmente valioso.

Y ¿por qué hacer esto? La realidad nos presenta otra encomienda; hacen falta miles de arquitectos en cada barrio, en cada emprendimiento, en cada movimiento barrial, en cada fábrica, que puedan aportar como cuadros técnicos al desarrollo de la construcción de la ciudad. 

Somos trabajadores, que junto a nuestros compañeros sindicalizados reclamamos por nuestros derechos. Queremos terminar con la mentira del trabajo por el honor. Los servicios que brindamos son trabajo, trabajo que se puede medir que se puede evaluar y que no nos pone en ningún lugar distinto a quien trabaja con sus manos. 

Sin contrato de trabajo, debido a estos honores, los arquitectos  no recibimos seguridad social que otorga la legislación laboral en otros casos. Esto es muy importante porque los arquitectos de Proyecto Habitar queremos trabajar para los que no pueden pagar honorarios y si no tenemos un sindicato que nos proteja no podemos responder a la demanda que nos urge.

Para nosotros el arquitecto es un trabajador que tiene que dar respuesta a las necesidades del hábitat que la constitución dice garantizar. Comitentes organizados nos sobran, lo que falta es un cambio en la concepción del profesional arquitecto, necesitamos un TRABAJADOR. 

Las características de la actividad profesional necesarias, se fundarán en la reflexión profunda acerca de las necesidades requeridas y la organización de los problemas en sistemas y subsistemas de acción para poder pensar las respuestas más ajustadas a los recursos e intereses sociales manifiestos y latentes.  

Desarrollando instrumentos de acción pública y revisando las estrategias constructivas repetidas hasta el hartazgo sin evaluación crítica. Proponiendo creativamente acciones realizables en el corto y mediano plazo. 

Desde Proyecto Habitar queremos diseñar, construir y teorizar nuestros proyectos que no son más que los proyectos que nuestra sociedad requiere con urgencia. Trabajando colectivamente, hecho que pone en valor a cada uno por su vínculo con el otro. Situados donde la necesidad se presenta y la organización se vislumbra.

Estudiando rigurosamente la relación entre las acciones y los cambios producidos, para poder mejorar los procesos de diseño, gestión de espacios arquitectónicos y urbanos  para luego llevarlo a las aulas universitarias donde se promueve la formación de los futuros profesionales. Escuchando des prejuiciadamente la cruda experiencia de la vida cotidiana en los barrios populares. Rescatando la preexistencia de lo producido, poniendo en valor el tremendo esfuerzo humano que hay detrás de cada obra de vida. 

1° de mayo de 2017, Proyecto Habitar

EL DESAFÍO DE INVESTIGAR CON UN SENTIDO TRANSFORMADOR

Investigar es una práctica que en Proyecto Habitar se construye colectivamente día a día, partiendo de la necesidad urgente de catorce millones de habitantes de todo el país, que viven en situación de carencias habitacionales serias. Diseñar y proyectar su resolución es determinante para el desarrollo de una vida urbana en condiciones justas y democráticas.

La producción de teoría significa una oportunidad a la hora de conceptualizar la práctica profesional y docente, mediante la observación de aquellas dimensiones necesarias para comprender la realidad objetiva de los barrios populares en la Región Metropolitana de Buenos Aires. Esta observación, sin duda, es clave para mejorar nuestras intervenciones, tanto en el territorio como en la universidad, con un sentido político y social que excede los intereses disciplinares.

Esta práctica se produce a partir del relevamiento pormenorizado de los procesos de transformación territorial, la detección de los actores que inciden en ellos y la visibilización de los instrumentos de acción pública en los que se manifiestan intereses y propósitos.

Para colaborar con la difusión de los avances, hemos escrito libros que aportan a la producción participativa, al conocimiento sobre el proyecto y sobre habitar en contexto de desigualdad; artículos en revistas especializadas, posters, proyectos audiovisuales, entre otros formatos que encontramos para dar a conocer y debatir nuestras ideas. (ver nota)

A su vez, la producción teórica se programa colectivamente, y como un medio para vincularnos con otros. Por lo que su planificación es en relación con múltiples espacios de intercambio y redes locales, nacionales y regionales, favoreciendo la democracia en la circulación de los saberes y el acceso a producciones que potencien la colaboración, venciendo el individualismo y la competencia que fomenta nuestro sistema académico.

En síntesis, investigamos para aportar a la transformación de la realidad que requiere de un trabajo serio, sostenido, comprometido y colectivo. Por eso, el propósito de esta tarea es construir una teoría común que contrarreste la producción desigual de ciudad, institucionalice las prácticas de los profesionales en el territorio y aporte a mejorar las condiciones habitacionales en los barrios populares de la Región Metropolitana de Buenos Aires.

En este contexto, durante este año, presentaremos en diversas notas, una serie de avances y aproximaciones desarrollados por Proyecto Habitar en nuestras investigaciones.

Proyecto Habitar

 

Imagen: tesis de Maestría de Arq. Eugenia Jaime, Proyecto Habitar.

PRODUCCIÓN COLECTIVA: LAS PUBLICACIONES DE PROYECTO HABITAR

A partir del trabajo realizado en el hábitat popular, desde Proyecto Habitar venimos produciendo una serie de publicaciones en las que compartimos las ideas en torno a las prácticas desarrolladas en la formación universitaria y el ámbito profesional.

Hasta el momento, hemos realizado cinco publicaciones: “Ver para resolver”, Cuadernos de trabajo n°1 y 2, “Habitar en contextos de desigualdad” y “Proyectar en contextos de desigualdad”. En ellas, se recorren los procesos y los actores involucrados en la producción social del hábitat, las políticas públicas de mejoramiento de viviendas y reurbanización, el proyecto urbano inclusivo y el rol del arquitecto-urbanista en nuestra sociedad para aportar a una igualdad socio-espacial.

Las producciones publicadas surgen a partir de distintos procesos de trabajo: proyectos de investigación realizados en Proyecto Habitar, proyectos participativos junto a estudiantes y vecinos y seminarios abiertos realizados en la Facultad de Arquitectura Diseño y Urbanismo como parte de la formación universitaria.

En todos los casos son el resultado de una producción colectiva. Nos encontramos en un trabajo comprometido como organización, enriquecido por el encuentro con los protagonistas de la producción social hábitat, estudiantes, docentes, arquitectos, urbanistas y especialistas en otras disciplinas como la psicología social, la sociología y el diseño gráfico.

Escribir sobre los procesos de producción social del hábitat nos permite visibilizarlos y comprometernos profesionalmente como individuos y como sociedad. Llena de vida la formación académica y promueve llevar adelante programas de trabajo de un alto valor social.

 
Los libros están disponibles en:
Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo de Buenos Aires
Facultad de Arquitectura, Universidad Nacional de La Plata
Universidad Nacional de La Matanza
Universidad Nacional de Moreno
Universidad Nacional de Avellaneda
Universidad Nacional de General Sarmiento
Universidad Nacional de Quilmes
Universidad del Nordeste
Universidad de Belgrano
Instituto de Desarrollo Económico y Social
Consejo Profesional de Arquitectura y Urbanismo
Sociedad Central de Arquitectos
Publicaciones de Proyecto Habitar. ver
Proyecto Habitar

24-03 | ¿DE QUÉ CIUDAD ESTAMOS HABLANDO?

El 24 de marzo nos encuentra nuevamente en la Plaza de Mayo para alzar la voz y decir “30.000 compañeros detenidos, desaparecidos están presentes en la lucha de todos nosotros”.
 
Nos trae aquí la certeza de que la dirección trazada por su lucha es la misma que hoy guía el trabajo que día a día cientos de miles de compañeros llevamos adelante en las aulas, en las obras de viviendas de los barrios populares y en los debates de ideas.
 
La dictadura fue un duro golpe para los avances que la acción pública venía construyendo en materia de hábitat. Delegados villeros, sociedades de fomento, cooperativas de vivienda obrera, autoconstrucción con apoyo técnico, talleres barriales con voluntarios universitarios para relevar, proyectar y construir. Los instrumentos comenzaron a ser pensados por los involucrados y la potencia que adquirían se hacía extensiva a toda la sociedad.
Los militares, ejecutores de las políticas que resguardaron y resguardan los privilegios de las clases dominantes, terminaron con esto con violencia, silenciando, fragmentando, borrando y amenazando a cualquiera que tuviera intenciones de mirar hacia atrás.
 
A más de cuarenta años del golpe, durante los últimos períodos de democracia se han restaurado numerosos derechos. Sin embargo, el derecho a pensarnos como sociedad, a programar lo colectivo, nuestras ciudades y nuestras viviendas no tiene lugar en nuestra legislación.
La política de vivienda y la política urbana resultan una válvula de escape de la enorme maquinaria que extrae la renta del suelo y de la industria de la construcción.
 
Los gobiernos no exigen a los empleadores retribuir a los trabajadores una suma suficiente para que estos puedan adquirir sus casas. Tampoco proponen que las viviendas pertenezcan a sus moradores, mucho menos se plantea la propiedad pública del suelo. En este contexto, la gestión democrática del territorio está lejos de existir. Sin embargo, desde las organizaciones sociales, territoriales, y políticas, en distintos puntos del país, caminamos para reconstruir ese proyecto.
 
El gobierno actual copia nuestras palabras y falsifica los instrumentos que hace más de 40 años supieron configurar nuestros compañeros; pero todos sabemos que detrás de esa cáscara no hay nada.
 
Las políticas actuales solo persiguen reproducir el capital. Las ciudades se maquillan con mayor esmero pero con la misma hipocresía que se escondían las villas detrás de muros durante el mundial ‘78. El único sentido de las obras de infraestructura de hoy, es facturar tareas con mucha rentabilidad y reducido conflicto técnico. Los programas de crédito hipotecario se indexan hoy, igual que en la dictadura, y tienen por objetivo generar sujetos de crédito, individuales y librados a su suerte.
 
El resultado de estas políticas presenta las más injustas formas de habitar. Necesitamos políticas que se instrumenten desde las necesidades de los actores involucrados, solo así escucharemos que necesitamos más solidaridad, más colaboración, aumentar los servicios, disminuir los costos, aumentar los recursos, reducir las restricciones a la expresión social…
 
Tenemos mucho para transformar pero ya comenzamos hace más de 40 años.
 
Nos quieren consumidores. No queremos elegir, queremos protagonizar!
 
Justicia, protagonismo, trabajo digno, conciencia histórica.
 
30.000 compañeros desaparecidos, presentes! Ahora y siempre!!
 

 

Proyecto Habitar

08-03 | PH MARCHA PORQUE SOMOS MUJERES TRABAJADORAS

Las falsas dualidades en relación con la fuerza, la inteligencia o la capacidad de transformación, nos enfrentan y nos ponen a competir, manifestando contradicciones donde no las hay. Para romper con esta desigualdad es necesario trabajar con el otro desarrollando instrumentos que distribuyan los recursos existentes para generar una plataforma común; sin ella las desigualdades persisten y lo que se transforma es la apariencia.

Estamos asistiendo a un cambio profundo de las relaciones sociales, apoyado en la incorporación del género femenino en el mercado laboral. Este hecho profundiza la desigualdad que aparece con brutalidad en la vida cotidiana, cuando suceden por ejemplo: la violencia de género, el feminicidio y los recortes en los salarios.
 
No obstante la lucha de la mujer trabajadora continúa. No tenemos que ser poseedoras de una fuerza superior. Todos aquellos derechos que podamos alcanzar, tienen que estar acompañados de los procedimientos para poder llevarlos a cabo en la vida cotidiana. Una nueva manera de entender las relaciones de género convive con otra -ya vieja- que apesta a muerte. Para que finalmente las perspectivas obsoletas declinen, tenemos que trabajar una salida colectiva con un programa social.
 
Los espacios de la vivienda y la ciudad también tienen que cambiar, los programas para ellos tienen que abordar los espacios para la colaboración y la ayuda mutua. Viviendas que no den lugar al abuso, donde lo privado sea solo una expresión de lo individual y deje de representar los valores que el mercado y la imposición de un tipo de institución “familia” como representación de ideas conservadoras y retardatarias, que se nos imponen a diario.
Repudiamos el feminicidio, repudiamos la violencia de género, repudiamos la desigualdad en la remuneración, pero por sobre todo repudiamos un sistema que nos embrutece propiciando la cosificación de la vida que se expresa en las desigualdades de género en particular y las desigualdades productivas en general.

 

UN DÍA | UNA ARQUITECTA : Eugenia Jaime, Arquitecta en Proyecto Habitar ver
 
Proyecto Habitar