El urbanismo de lo cotidiano, la perspectiva de géneros en tiempos de pandemia en Latinoamérica*

*El siguiente artículo forma parte de los anexos de las bases del concurso Concurso Mercados Post Covid – 19. Para mas información: https://concursomercadospc19.com/

Autora: Mg. Ma. Eugenia Jaime. Docente, Investigadora. Instituto del Conurbano. Universidad Nacional de General Sarmiento. mjaime@ungs.edu.ar

 

 

LOS MERCADOS DE FRUTAS Y VERDURAS

Entre corridas y empujones, mientras se acomodan el barbijo, van apilando los cajones y canastos con verduras y frutas. Se higieniza la zona del puesto, se preparan los toldos y se intenta guardar distancia esperando que haya lugar para todes. Si hoy no se venden algunas frutas tendrán que llevarlas a la casa. Imposible preparar comida para les compradores o para les trabajadores del mercado, ya nadie compra nada. En los últimos años el número de les trabajadores aumentó considerablemente, las edades son diversas, y no son pocos les menores de edad. Se trata de largas jornadas laborales, abarcan todos los días de la semana, y el día comienza en algunos casos a las 3 de la madrugada, extendiéndose a veces hasta la puesta del sol. Las mujeres que trabajan en el mercado realizan, en general, las mismas tareas que sus compañeros varones, sin embargo, les pagan menos dinero.

Esta escena recorre Latinoamérica, tanto en los grandes mercados como en los pequeños, lo que cambia es la capacidad de sostener el protocolo de medidas preventivas dispuestas para enfrentar la emergencia sanitaria producto del Covid-19.

La distribución de alimentos fue un rubro exceptuado de cumplir con las restricciones de circulación debido a su necesidad vital. Por lo mismo requiere de muchos cuidados para evitar contagios ya que concentra una gran cantidad de trabajadores en torno a ella.

Para dimensionar el flujo de intercambios podemos citar algunos ejemplos:

  • El Mercado Central de Buenos Aires, Mercado Mayorista de Frutas y Hortalizas comercializa mensualmente 100 mil toneladas de frutas y verduras de todo el país para abastecer a los 13 millones de habitantes de Ciudad y Gran Buenos Aires. En su operatoria diaria genera más de 5.000 empleos directos con un flujo de más de 000 personas por día.[1]
  • El mercado Central Mayorista de Antioquia, Central Mayorista, en pleno centro de Medellín, al mes se mueven 270 mil toneladas de alimentos, ingresan más de 55.000 personas diarias y tiene un tráfico de unos 22.000 vehículos por día.[2]
  • El Gran Mercado Mayorista de Lima (GMML) y el Mercado de Frutas No. 2 están moviendo al mes 240 mil toneladas de productos de primera necesidad (verduras, hortalizas y frutas).[3]

En todos los casos el sistema de distribución tiene un alto porcentaje de trabajo informal, y se convierte en el pilar de las posibilidades de existencia de un alto porcentaje de los pobres urbanos de Latinoamérica.

 

CONDICIONES DE TRABAJO

Como indicábamos anteriormente el trabajo en los mercados se realiza en condiciones muy precarias y su remuneración es muy baja; la mayoría de les trabajadores que realizan estas tareas lo hacen ante la falta de otra salida laboral.

En esto último el hecho de pertenecer al género femenino aumenta las dificultades para el acceso a un trabajo de tiempo completo, bien remunerado y esto se debe a un rol construido socialmente, que delega en las mujeres y en los cuerpos femenizados las tareas de cuidado.

El mercado de trabajo (en un cruce multidimensional entre cultura, religión e ideas políticas) traza una ajustada división en la organización del trabajo para hombres y mujeres, tanto horizontal como verticalmente (Ribas Bonet, 2006). Se trata de una devaluación del trabajo de las mujeres que identifica a las actividades masculinas como normales y a las actividades femeninas como inferiores, poniendo en sus manos las actividades reproductivas, la mayoría de las veces no remuneradas por no considerarse trabajo.

En América Latina en promedio las mujeres contribuyen con el 73% del tiempo total destinado al trabajo no remunerado en los hogares, mientas que los hombres con el 27% restante.

En Argentina dos de cada tres mujeres se ocupan en puestos de baja calificación. La gran mayoría se ocupa en tareas de servicios generales, comercialización o gestión administrativa. A la vez que muestran una menor presencia en cargos de jefatura y dirección.

Esta diferenciación se traduce en la valoración del trabajo al momento de establecer la remuneración entre hombres y mujeres, desfavoreciendo a las segundas sobre los primeros. Los trabajos masculinos se pagan mejor que los femeninos. La devaluación del trabajo no remunerado que realizan usualmente las mujeres carece de jerarquía observado desde la perspectiva monetaria.

La devaluación del trabajo femenino invisibiliza el aporte de estas prácticas, y por tanto no permite que se desarrollen los conflictos y las posibilidades de reclamar los derechos asociados se vuelve muy difícil.

Además, el rol asignado al género femenino y a los cuerpos femenizados también limita el tiempo disponible de los mismos para participar en el mercado laboral y condicionar el tipo de trabajo que tienen. Las mujeres poseen una presencia mayoritaria en la economía informal, donde no poseen protección y seguridad social, toman trabajos de tiempo parcial, temporales, en negocios de subsistencia de poca rentabilidad, y en autoempleo. Dinámicas que les permita ausentarse por cuidados o ser acompañadas por sus hijos si fuera necesario. El trabajo en mercados de abastos y comercio ambulatorio es uno de ellos, allí las mujeres se concentran en los empleos de menor calidad, irregulares e informales.

En esta coyuntura las tareas reproductivas, vinculadas al trabajo no remunerado colocan a las mujeres en mayor riesgo de contagio es su rol en el cuidado de enfermos en el hogar, a la vez que son también las promotoras de los trabajos comunitarios voluntarios de cuidados y alimentación. En México, encuestas de uso del tiempo indican que en aquellos hogares con personas con enfermedades temporales las mujeres dedican 23 horas semanales al cuidado de los familiares enfermos versus 13 horas en el caso de los hombres.

 

HUBO UN TIEMPO EN QUE…

Sin embargo, esta relación asimétrica no fue siempre así, hubo momento en la historia en que el par familia-trabajo eran conceptos inseparables, lo mismo que las actividades productiva-reproductivas para las mujeres.

Mollart (1988) nos dirá que aquella “oscura edad media”, fue mucho más que un momento histórico de familias urbanas inmersas en la pobreza laboriosa, «una pobreza discreta, hasta secreta, hecha de mala nutrición crónica, de dificultades de alojamiento y vestido, sin esperanza ni alivio, privada en la mayoría del tiempo de la asistencia otorgada a las formas espectaculares de la indigencia de los mendigos, vagabundos y otros marginados”. Fue un proceso que dio lugar a profundas transformaciones en las relaciones sociales que se tradujeron en el rol de la mujer en la vida urbana. En la historia de la humanidad puede reconocerse una gran diversidad en la conformación de las relaciones humanas y organización del trabajo y la comunidad en la historia y en los diversos lugares del planeta.

Las mujeres desarrollaron todo tipo de trabajo con el fin de sostener el grupo familiar, pero por sobre todo se hicieron cargo de gestionar todos los sectores productivos, realizando tareas como ayudantes, pero también como independientes. Realizaban tareas en el campo y en la gestión del patrimonio rural; comercializando tanto los productos cultivados como artesanías; se habían ganado este espacio porque optimizan con su acción los pocos recursos disponibles.

Las mujeres fueron ganando experiencia y capacidades en actividades productivas ya fuera en la propia casa o ya en otros espacios económicos de los que después tendría que retirarse para volver a su rol en el hogar y los cuidados.

Con la revolución industrial la mujer fue excluida lentamente de los procesos de aprendizaje formal en los oficios agremiados, y de la gestión del trabajo en la industria textil quedando relegada a un rol de auxiliar, donde abundaba la mano de obra femenina y el trabajo mal pago. Se diferenció el trabajo económicamente productivo valorándolo como “real” del trabajo doméstico, económicamente “insignificante”.

En nuestro continente, las mujeres indígenas también sufrieron la desvalorización y depreciación de su trabajo, debiendo transitar un proceso de ruptura entre su rol como generadoras de vida, la estrecha relación que mantenían con la naturaleza y su cosmovisión.

En la situación actual los pueblos indígenas se caracterizan por una tremenda vulnerabilidad habitacional y urbana, que refleja la injusticia social y espacial producto de la estructura desigualdad del territorio. Tanto hombres como mujeres se encuentran en condiciones laborales de mucha precariedad, siendo su participación en mercados de alimentos la base de su economía. Las mujeres, las líderes indígenas responsabilizan al sistema colonial que se instaura con la conquista, y al sistema capitalista como responsable de la escisión que debieron transitar entre su vida y la naturaleza.[4]

Entre sus reivindicaciones el movimiento de mujeres indígenas, se reconocen como “dadoras de vida, no sólo porque parimos sino porque hacemos crecer ese nuevo ser. Nosotras somos parte y estamos dentro de ese vientre que es la Pachamama. Aquí la exigencia es reconocer la vida para todos, pero también con el ejercicio de derechos: iguales oportunidades y espacios para hombres y mujeres” (Blanca Chancosa, líder kichwa ecuatoriana, 2010).

Reflexionar sobre la división sexual del trabajo, la separación de las tareas de cuidado de las tareas productivas, la separación de la producción rural de la producción industrial nos presenta una racionalidad con alto sentido productivista que entendemos que pone en segundo lugar a las personas, y a la mujer en particular.

 

URBANISMO DE LO COTIDIANO

Las condiciones laborales de desigualdad a las que están sometidas prevalentemente las mujeres se relacionan con las posibilidades de alcanzar condiciones saludables para reproducir su existencia en tanto su accionar cotidiano. Pero no sólo es la desigualdad en los roles de trabajo, sino que la vivienda y la ciudad a la que accede también esta signada por malas condiciones edilicias, espacios reducidos, sin ventilación ni iluminación, con servicios insuficientes o inaccesibles, en general se trata de barrios de origen informal, con centros de abastecimiento sin equipamiento para el cuidado de niñes, acceso a la salud o apoyo institucional. Donde los servicios de transporte son de mala calidad o muy costosos, ámbitos donde lo más preciado son los lazos de organización tejidos por la comunidad.

La profunda disociación que existe entre lo público y lo privado nos lleva a encontrarnos en el espacio público despojados del contenido social que estos guardan en nuestras idealizaciones. Las ciudades están planificadas de manera segmentada, fragmentadas en el territorio. Por un lado, está la residencia, por otro lado, está el trabajo, por otro, las actividades de ocio y más allá, el espacio libre, sin equipamiento, sin función. Esto incrementa la dificultad de saber del otro, de conocer sus necesidades y sus experiencias.

La riqueza social que se produce en el acto de encontrarnos adquiere en los mercados una forma utilitaria y funcionalista donde las personas que compran o venden son elementos secundarios que asisten al movimiento de las mercancías. Las frutas y verduras se vuelven protagonistas y las personas simples objetos de circulación.

Sin embargo, como hemos expresado en los párrafos anteriores es necesario pensar un espacio que organice de otra manera el espacio urbano, promoviendo otro tipo de relaciones. Ya que es en las ciudades donde las mujeres se exponen mayormente a la pobreza.

Por todo los expuesto es difícil incorporar a las agendas de la política pública la voz de estos actores, cuya omisión está vinculada como hemos visto con este rol de sumisión asignado históricamente que silencia el conflicto despolitizando la acción que estos agentes practican.

La arquitectura y el urbanismo con perspectiva de géneros requieren visibilizar y problematizar sobre aquellos aspectos del habitar de las mujeres donde urgen políticas públicas para afrontar estas desigualdades estructurales. La vida cotidiana, los espacios de consumo, los espacios públicos, la movilidad y el transporte, la proximidad a los equipamientos y servicios contemplando las diferencias que existen en la práctica según sexo y género. (Jaime, 2018)

 

ACCIÓN PUBLICA y GESTIÓN SOCIAL

Se trata de llevar adelante una propuesta de acción urbana y de gestión que logre articular aquellas cuestiones relegadas al ámbito de lo privado, de la reproducción, de los cuidados, del intercambio cotidiano, con las cuestiones públicas. Se propone en este sentido profundizar la observación sobre la instrumentación.

Necesitamos hacer de las prácticas y herramientas de gestión social, políticas públicas. Esto permitiría incorporar al trabajo cotidiano de gestión social los recursos del Estado.

Nos referimos a recursos tanto económicos como cognitivos y de instrumentación y registro. Promoviendo la estabilización de acuerdos; arbitrando para promover el cambio de escala de los problemas, de modo que puedan ser pública tanto la voz como los instrumentos de los que luchan por transformar la desigualdad social.

En Argentina las acciones púbicas frente al Covid-19 tuvieron como principales protagonistas a las organizaciones sociales para la gestión social de la pandemia.

El establecimiento de un Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) alivió la situación en los hogares llegando mayoritariamente a mujeres. Esto es porque se priorizó reforzar el ingreso de les beneficiaries de la Asignación Universal por Hijo (AUH) administrada en un 90% por mujeres. El IFE también permitió visibilizar el universo de trabajo informal vinculados a los cuidados tanto remunerado como no remunerado.

Con respecto a las políticas de abastecimiento de frutas y verduras, en el mercado concentrador de Buenos Aires se está llevando adelante una propuesta denominada “Compromiso Social de Abastecimiento”. Consiste en la incorporación de la información como herramienta reguladora del mercado, ampliando los conocimientos tanto de les productores como de les comerciantes y consumidores. Se trata de soluciones informativas para aportar a la logística del abastecimiento, tarea fundamental de la ingeniería. Esta propuesta permitirá gestionar socialmente los cuidados frente al Covid-19, para poder conseguir alimentos a precios acordados contando con información, a través de una aplicación móvil, sobre los modos de desplazarse y obtener los productos necesarios según la localización de les consumidores.

Para el armado de la plataforma que da lugar a la aplicación confluyeron en su desarrollo miembros de distintas instituciones, directivos del Mercado Central, responsables de la secretaria de Comercio Interior del Ministerio de Producción de la Nación, y autoridades de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Buenos Aires. Esto refuerza la necesidad de una acción pública que ponga el centro en la sociedad.

 

UN ANDAMIAJE PROVISORIO PARA LA ACCIÓN

 Hemos recorrido a la luz de la perspectiva de géneros las relaciones desiguales que se han puesto de manifiesto a partir del advenimiento del Covid-19. Los grandes y pequeños mercados distribuidores de fruta y verduras de nuestra región, han puesto en relieve las precarias condiciones laborales del trabajo que se realiza allí, así como también lo inadecuado de sus infraestructuras para dar respuesta a los requerimientos de hombres y mujeres que dejan allí buena parte de su vida.

Las desiguales relaciones del mundo del trabajo, las magras remuneraciones que perciben les trabajadores en estos ámbitos, han profundizados los efectos dañinos especialmente en las mujeres, sobre las que recaen las tareas de cuidado y reproducción.

Mirando hacia atrás en la historia hemos podido reconocer la necesidad de centrar nuestras acciones en la promoción de acciones que permitan tanto a hombres como mujeres, reunir su trabajo reproductivo con su trabajo productivo, lo rural con lo urbano, lo público con lo privado.

A la luz de lo analizado surgen algunos lineamientos que podrían servir como andamiaje provisorio para la elaboración de proyectos de gestión social para el desarrollo de políticas de acción pública.

  • Es necesario reconocer las practicas colectivas que permiten a los actores identificarse como sujetos sociales para enfrentar los efectos de la desigualdad evitando aquellas acciones que definen a la población como objeto de ayuda social. (Quintar, 2004)
  • Promover acciones que disminuyan la brecha de desigualdad en el trabajo que hay entre varones y mujeres y desarmen las estructuras de dependencia, y asistencialismo que se gestan en torno a las politicas publicas. Tenemos que aprovechar estas oportunidades para ampliar la concepción del Estado creando herramientas que permitan incoporar a las politicas publicas, las acciones de lucha que promueven justicia e igualdad en los actos cotidianos
  • Identificar los obstaculos que enfrentamos les urbanistas y arquitectes para abordar las demandas de acción formuladas desarrollando proyectos con centro  en los individuos y sus relaciones sociales. Para ello es necesario ir más alla de los objetos “agradables” y las “formas bellas”, profundizando en las necesidades de las personas y promiendo el  el acceso a los derechos urbanos.
  • Realizar propuestas que contemplen la complejidad de actores, saberes y escalas que confluyen en un acto. Las expectativas de les actores tienen que ponerse en juego, para ello es necesario ampliar la escucha, ver mas alla de la demanda funcionalista. Promoviendo un diseño que mejore las condiciones sociales de vida de las personas..
  • Utilizar nuestros saberes en contexto, ordenar los flujos y aliviar congestiones sin dejar de proporcionar los medios para una comunicación profunda sobre la base de las redes de comunicación ya creadas por la comunidad.
  • Pensar un urbanismo y una arquitectura que retomen las bases del encuentro desarrollado historicamente. Los elementos de diseño pueden ir al rescate de formas de relaciones sociales integradoras y solidarias para enriquecerlas con los desarrollos tecnologicos actuales.
  • Diseñar espacios que promuevan el encuentro para la gestión social, para determinar cómo organizar el trabajo, como distribuir equitativamente los bienes y servicios y como dirimir los conflictos sociales que surgen en torno al trabajo.

Murray Brookchin, en su libro “los limites de la ciudad” nos recordaba que “para los griegos la ciudad era algo mas que el producto de las técnicas de diseño o de edificios dispuestos racionalmente”, poniendo en valor “la ciudad como dominio de la libertad y de la buena vida”, donde formamos parte de una totalidad organizada sin perder nuestra individualidad, condición inalienable para la diversidad creativa. Para nosostros tanto estas ideas provenientes de la cultura occidental como las que recogiamos en el desarrollo del articulo de los pueblos originarios de america, son algunas de esas claridades que no pueden pasarse por alto si queremos promover proyectos socialmente valiosos y profundamente democráticos.

 

 

 

BIBLIOGRAFIA

BOOKCHIN, Murray (1978) Los limites de la ciudad. Editorial Hermann Blume. Madrid, España.

BUOLLOSA, Rosana (2013) “MIRANDO AO REVÉS NAS POLÍTICAS PÚBLICAS: notas sobre um percurso de pesquisa”. Extraído de https://revistas.pucsp.br/pensamentorealidade/article/view/17572

FALÚ, Ana (2015) Manual de Género para las Políticas y Planificación Territorial. Secretaria la Integración Social Centroamericana SISCA. Cordoba, Argentina.

JAIME, Ma. Eugenia (2019). “Desnaturalizar las asimetrías”. En: Construcción social de los géneros en la ciudad injusta. Editoras: Jaime, Eugenia; Mansueto Clara. Ediciones: Universidad de Buenos Aires. FADU-Instituto de la Espacialidad Humana. CABA, Argentina.

JAIME, Ma. Eugenia (2018). Urbanismo de los cotidiano. Ediciones Proyecto Habitar. CABA, Argentina.

https://issuu.com/proyectohabitar/docs/urbanismo_de_lo_cotidiano

MOLLAT, Michel (1988) Pobres, humildes y miserables en la Edad Media. Estudio social. Trad. Carlota Vallée. México, FCE.

MUXI, Zaida (2018) Mujeres, casas y ciudades. Más allá del umbral. Editorial:

DPR-BARCELONA. Barcelona, España.

QUINTAR, Aida,  Calello, Tomás (2002) “Prácticas colectivas populares en la Región Metropolitana de Buenos Aires. ¿Indicios de nuevas formas de pensar-hacer política?”, en Rofman, A. (comp.), La acción local de las organizaciones sociales de base territorial, Buenos Aires: Instituto del Conurbano-UNGS/ IDEP-CTA

 

 

 

[1] http://www.mercadocentral.gob.ar/news/protocolo-de-medidas-preventivas-covid-19

[2] https://www.larepublica.co/economia/un-mercado-de-32-millones-de-toneladas-al-ano-2055511

[3] https://www.revistainternos.com.ar/2020/03/como-actuaron-los-mercados-mayoristas-de-frutas-y-verduras-del-mundo-ante-el-coronavirus/

[4] Gloria Alicia Caudillo Felix (2016) Las mujeres indígenas y el buen vivir. Extraído de http://educacionglobalresearch.net/wp-content/uploads/EGR10-04-Caudillo-Castellano.pdf

CONCURSO HÁBITATS EMERGENTES: LA PROBLEMATICA DEL HÁBITAT Y LAS UNIVERSIDADES

Autoras: Daiana Boggio y Victoria Mansilla. Colaborador: Ezequiel Biagioni, arq.

 

La iniciativa de participar en el Concurso Nacional de Ideas Hábitats Emergentes surgió desde les estudiantes. Un grupo heterogéneo, no sólo porque unes eramos arquitectes y otres urbanistas, sino también porque estamos realizando nuestros estudios en distintas universidades del Área Metropolitana de Buenos Aires. El concurso era para nosotres una oportunidad para pensar junto a profesionales los problemas y los proyectos necesarios para mejorar las condiciones de vida de la población.

Nos enfrentamos a la dificultad de comprender el contexto en el cual se desarrolla la vida cotidiana de nuestros compatriotas. Teníamos que resolver cuestiones técnicas que dependiendo de la región se volvía un problema político más o menos relevante. Las diversas características climáticas, de relieve, de cercanía a los arroyos, las costumbres locales, fueron algunas de las cuestiones que nos permitieron conocer las particularidades de cada territorio, y acercarnos a la construcción de una propuesta situada de gestión democrática y colectiva del hábitat.

Como en todo proceso de aprendizaje hubo que cortar para presentar resultados. No ganamos pero eso no quita los hallazgos del camino transitado.

¿CÓMO APRENDIMOS?

Comprendimos que para proyectar las viviendas de manera tal que posibiliten una vida saludable, tanto en lo individual y colectivo, es importante partir de lo cotidiano. Propusimos espacios que logren adaptarse a las particularidades de las diferentes acciones que se darían en la vivienda y en el barrio donde se inserten, entendiendo al encuentro y la gestión compartida en las tareas cotidianas como una situación clave para generar vínculos. Nos resultó relevante contemplar la heterogeneidad de la organización social para incorporar la perspectiva inclusiva y de géneros, donde pudimos pensarlo en los distintos espacios y elementos que comprenden a la vivienda.

Para la materialización del proyecto entendimos importante enfocarnos en promover una gestión compartida, en la promoción de los conocimientos populares y técnico profesionales. Promover la articulación de los diversos actores, de manera tal de involucrar los recursos propios del territorio, ya sean empresas estatales, universidades y/o cooperativas de trabajo. De este modo comprendimos que como estudiantes y profesionales somos parte del problema, así como parte del proyecto transformador.

¿Y AHORA?

Participar del concurso resultó una experiencia enriquecedora para poder conocernos y pensar los problemas existentes en nuestro territorio. Nos permitió entender que es necesaria una transformación profunda tanto en el modo de producir, como en el modo de enseñar y de aprender arquitectura y urbanismo.

Entendemos que para seguir transformando la realidad es necesario repensarnos como estudiantes y como profesionales, repensar la universidad y las instituciones que rigen nuestra profesión. Es necesario  el trabajo colectivo, que nos permita transformar los programas de las universidades, para que incorporen los problemas de hoy, que nos permitan pensar los espacios desde la cotidianeidad, la pluralidad de voces y disciplinas. Nos parece importante incluir estos propósitos en las universidades para poder llevar a cabo nuestra formación de arquitectes y urbanistas como articuladores sociales con saberes técnicos, que nos permita proyectar el hábitat y la ciudad que pueda incluirnos a todes.

   

Arquitectura comunitaria ¿Qué es?

Autor: Julian Salvarredy

Reflexiones en un encuentro latinoamericano por la igualdad y la justicia territorial [1]

 

En ese sentido, es importante retomar algunos hitos del proceso histórico de estos encuentros, que ya van por 10 años, ya que el significado del término arquitectura comunitaria anida, para los que participamos de los distintos Encuentros Latinoamericanos de Arquitectura Comunitaria (ELAC), en el proceso colectivo de construcción conjunta de un espacio regional de unidad y acción transformadora para los profesionales del hábitat.

¿Qué reúne históricamente a les interesades en este encuentro? Nos reúne una voluntad de acción transformadora frente a una realidad desigual e injusta. Nos reúne nuestra identidad, nuestro carácter de trabajadores especializados, de profesionales de la arquitectura y el urbanismo.

Estos encuentros comienzan en el año 2010, con motivo del cumplimiento de la primera década de los arquitectos de la comunidad del Uruguay, las arquitectas de la comunidad de Uruguay tuvieron la feliz idea de organizar en Montevideo el primer Encuentro Latinoamericano de Arquitectos de la Comunidad. Tenía protagonistas invitades de la región latinoamericana, y también de otros continentes. En aquel momento fuimos invitados como coordinadores de un proyecto de extensión que dirigíamos junto con Eugenia Jaime, y que era el de “Consultorios de Arquitectura de la Comunidad”. Se presentaron allí experiencias diversas, que en su mayoría daban cuenta de procesos y proyectos arquitectónicos en el hábitat popular junto a organizaciones territoriales. Al finalizar el encuentro nuestro equipo propuso promover un segundo ELAC, y que fuera en Buenos Aires. Se debatió en asamblea, se aprobó, y a partir de ese momento nació el II ELAC, y con él los encuentros como un dinámica regional que continúa creciendo.

 


Foto izq: En la escalinata de la Universidad, al finalizar el I ELAC. (2010). Foto dcha: II ELAC. La Plata, 2012. Foto: Miguel Caamaño

 

En esos años se gestó también Proyecto Habitar (PH) como propuesta de ejercicio profesional, promovida por parte del grupo que realizaba aquellos Consultorios como proyecto de extensión, y con otres que se fueron sumando a la iniciativa. Pretendía trascender la actividad académica, continuar en la docencia y la investigación, sin abandonar como objetivo una práctica profesional territorial y colectiva vinculada a estos procesos de lucha social por transformar el hábitat. Para ese entonces el equipo participaba de procesos diversos, que excedían ampliamente el dispositivo de consultorios de arquitectura, abordando todas las escalas y temas de la arquitectura y el urbanismo, pero siempre desde una perspectiva transformadora. Proyecto Habitar ha cumplido también más de una década. En ese sentido, la historia de los ELAC se entrelaza con la de PH en el tiempo.

Continuando con la historia de los ELAC, como modo de reflexionar sobre el sentido de la arquitectura comunitaria, resulta apropiado detenerse un momento en 2012. Se trató de un evento muy importante, que reunió en Buenos Aires y en La Plata, las dos facultades más importantes del país[2], a profesionales de toda la región, y que contó con una presencia masiva de estudiantes.

 

Asamblea del Sábado en La Plata. El pizarrón con el registro de la alternativas que se iban proponiendo. II ELAC 2012. Foto: Miguel Caamaño

 

Uno días antes del II Encuentro Latinoamericano de Arquitectos de la Comunidad, llega al comité organizador el aviso de que el término “arquitectos de la comunidad” no podía ser utilizado. La persona que lo había registrado comercialmente afirmaba que sólo podían utilizarlo los que seguían su método, intimando a cambiar el nombre del encuentro. Luego de un ardua negociación, el acuerdo fue a favor de una medida intermedia, que daba una oportunidad a la reconstrucción colectiva. Aquel segundo encuentro podía ser llamado de “Arquitectos de la Comunidad”, pero en la asamblea de cierre, debía tratarse el cambio de nombre. Así fue como, en el segundo ELAC, en la Facultad de Arquitectura de la Universidad Nacional de La Plata, en una histórica asamblea de 300 estudiantes y profesionales, y luego de un debate encendido, consensuamos que la convocatoria para el III ELAC sería al tercer Encuentro Latinoamericano de Arquitectura Comunitaria.

Así nació el concepto “Arquitectura Comunitaria” que reúne estos encuentros. Fue un ejercicio de debate epistemológico en el que todos aportaban desde sus trayectorias y perspectivas. Se resolvió como un modo de superar debates menores, quizás mezquinos, a favor de construcciones amplias, democráticas y colectivas. Entre los argumentos que se presentaron, quedaba claro que no se trataba de un método, ni era propiedad de nadie. Que el carácter comunitario de la arquitectura era un modo de calificar un proceso social, colectivo, que admitía incluso procesos interdisciplinarios e intersectoriales. No se buscaba recortar, sino ampliar, en el mismo camino de unidad y acción transformadora que promovía el encuentro.

Desde aquel encuentro de 2012, se intercalaron en Argentina también Encuentros Nacionales. Así fue como, con un gran esfuerzo militante de diversos grupos del país y la región, pudieron realizarse el ENAC 2013 en Tucumán (Arg.), el ELAC 2014 en Caracas (Ven.), el ENAC 2015 en Chaco (Arg.), ENAC 2017 en Santa Fe (Arg.), el ELAC 2018 en La Plata (Arg.), y el ENAC 2019 en Buenos Aires (Arg.).

 

 

De izq a dcha: Tucuman 2013, Caracas 2014, Chaco 2015, Rosario 2017

 

¿Por qué es necesario el registro de esta historia? Porque es central para orientar el debate sobre el sentido del término conocer en qué proceso y desde que perspectiva entendemos la noción de arquitectura comunitaria.

Arquitectura comunitaria es un concepto que concentra un proceso de construcción colectiva de una perspectiva integral de la arquitectura, de la práctica y la teoría arquitectónica comprendida como parte de los procesos de transformación territorial, que desde una noción situada pretende direccionar su acción a favor de un territorio más justo y democrático. A partir de este acuerdo sentido, que es una propuesta de unidad y acción transformadora, el carácter de los retos no encuentra límites temáticos, sino políticos, porque es necesario reconstruir el sentido de nuestra profesión, y con el carácter los métodos y contenidos de nuestra formación en su conjunto.

Desde este punto de vista, es una definición de sentido social, por lo tanto, es una definición de las características del trabajo, que impacta en la teoría. En el mismo sentido, es determinante de los objetivos, contenidos, recursos y actividades de la formación.

Arquitectura comunitaria puede ser una especialidad, desde el punto de vista que fue gestada en los ELAC no es solo eso. Porque no incide sobre un aspecto del trabajo de les arquitectes sino sobre la totalidad de los trabajos. En el mismo sentido, puede ser un tema, ser un perfil, desde nuestro punto de vista no es solo eso.  Porque no hay un tema de la práctica arquitectónica que pueda prescindir del conocimiento y el compromiso que surge de la conciencia del contexto injusto y desigual en el que se produce la transformación del espacio arquitectónico y urbano.

El debate y los desafíos de la arquitectura comunitaria son también integrales. Es el debate sobre la transformación que debe producirse en nuestro territorio y que profesionales requiere. Sobre la necesidad de comprender el carácter relacional de los procesos y los proyectos arquitectónicos y urbanos, en los que el sistema social-económico-productivo determina la configuración territorial y urbana, y que a la vez en un proceso dialectico, complejo, continuo, es incidido por esta. Los encuentros que promueven el debate sobre la arquitectura comunitaria se han propuesto históricamente, en definitiva, promover la formación y el desarrollo profesional en condiciones dignas de profesionales capaces de aportar en el sitio y el tiempo que les toca las transformaciones territoriales necesarias, que comprendan el modo de alcanzar proyectos y procesos democráticos que construyan una ciudad más justa e igualitaria.

 

 

[1] Este texto fue preparado para un conversatorio en el contexto de una serie de encuentros, de valiosos espacios de dialogo en vistas al V Encuentro Latinoamericano de Arquitectura Comunitaria – MEXICO 2021. Se propone en esta oportunidad trabajar sobre los “retos para los centros universitarios” como parte de los dilemas que nos presenta esta pandemia, como un modo de caminar en conjunto rumbo al V Encuentro Latinoamericano de Arquitectura Comunitaria. Los diálogos anteriores han presentado la relevancia de trabajar sobre los horizontes epistemológicos de la arquitectura comunitaria, y es importante retomar esta noción para poder identificar con certeza los retos que nos presenta la actualidad en la formación de profesionales del hábitat.

[2] Puede encontrarse la nota que resume la jornada de cierre en: https://www.facebook.com/notes/proyecto-habitar/encuentro-latinoamericano-de-arquitectos-elac-2012-jornada-de-cierre-primer-borr/403784916369151

PERSPECTIVA DE GÉNEROS. El rol de la universidad y las políticas.

Esp. Clara Mansueto 

 

La convocatoria al inicio de la séptima edición de la Diplomatura en “Géneros, políticas y participación” de la Universidad Nacional de General Sarmiento, recordaba los primeros pasos de la propuestas por el año 2014 con la invitación de Dora Barrancos “a pensarnos como parte de una genealogía abierta y huidiza de las pretensiones fundantes; de una forma de hacer ciencia no predictiva ni finalista, más bien hermanada con la inteligibilidad colectiva”. Esta perspectiva, histórica y con base en la lucha colectiva recorrió la jornada junto con los reconocimientos sobre lo logrado en estos 7 años y las urgentes demandas que evidencian la sostenida desigualdad.

Se trató de una mesa de diálogo presentada por Marisa Fournier, responsable de la diplomatura, con la participación de Andrea Catenazzi, Decana del Instituto del Conurbano; Pablo Bonaldi, Rector de la Universidad; Cecilia Checha Merchán Salvatori, Secretaria de Políticas de Igualdad y Diversidad y Alba Rueda, Subsecretaria de Políticas de Diversidad, ambas del Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad de la Nación.

Marisa Fournier abrió la jornada celebrando la presencia de dos representantes del ministerio recientemente creado, recuperando este hecho como un acontecimiento anhelado desde los inicios de la diplomatura. Continuaron las exposiciones sobre el rol de la universidad frente a la desigualdad de géneros, las políticas adoptadas y los cambios favorecidos hasta la fecha.

Se festejaron las trasformaciones como logros de una larga lucha feminista que la universidad acompañó, y se mencionó la necesidad de continuar trabajando para que la perspectiva de géneros atraviese la formación universitaria en su totalidad y promueva nuevas hipótesis que favorezcan la investigación científica situada en los problemas de la sociedad.

Las interpelaciones de la comunidad travesti en el debate resultaron fundamentales para pensar la compleja trama de desigualdades que se interseccionan, persisten y requieren políticas públicas transformadoras. En ese sentido, desde la diplomatura se pusieron a disposición los proyectos trabajados a lo largo de 6 años para acompañar con propuestas de gestión pública la tarea que el ministerio tiene por delante.

La jornada significó un espacio para la reflexión sobre lo logrado como nueva plataforma para idear y desarrollar políticas de inclusión social de los géneros que el binarismo omite.

HACIA UNA RED LATINOAMERICANA. Los problemas urbanos de la región en la formación académica

arq. Ignacio González Roglich

 

Invitades por el equipo de investigadores de la Pontificia Universidad Católica de Perú, integrantes de Proyecto Habitar participamos del WORKSHOP INTERNACIONAL LIMAPOLIS: “Combatiendo la desigualdad urbana. Arquitectura, diseño y ciudad”, desde el 1 al 8 de marzo, con la premisa de construir un espacio de reflexión sobre la producción urbano-arquitectónica desde un rol que promueva territorios más justos.

Durante una semana trabajamos junto a 140 estudiantes, arquitectes , docentes e investigadores especialistas en políticas públicas, referentes en procesos de gestión con organizaciones sociales, con un interés común: el de aportar a la transformación de la desigualdad urbana desde el estudio de los problemas y la producción de proyectos.

El workshop se organizó en tres momentos atravesados por la propuesta de aproximarnos al conocimiento del territorio desde un abordaje teórico-práctico de la cuestión urbana. Durante el primer momento, realizamos un recorrido por cuatro áreas de la ciudad; en el segundo participamos de las conferencias que brindaron especialistas de Perú, Ecuador, Colombia,  España, Italia e India; y por último trabajamos intensamente en ámbitos de taller, donde estudiantes y docentes asumimos el desafío de pensar trasformaciones espaciales para cada una de las áreas visitadas.

En el proceso de trabajo de las propuestas , les docentes e investigadores presentaron estructuras teórico prácticas  para guiar las transformaciones físicas y sociales que tomaron forma en proyectos urbanos. Estas propuestas fueron tomadas con entusiasmo por parte de les estudiantes, interesades en la idea de pensar la ciudad de otra manera, construyendo problemas urbanos situados.

La experiencia finalizó con una invitación por parte de proyecto Habitar a encontrarnos próximamente en la 3ra edición del Workshop “Arquitectura en la Producción Urbana Latinoamericana”, que realizaremos en Buenos Aires durante el segundo semestre de este año. Con la intensión de potenciar estos encuentros, promoviendo redes de investigación activista, que consoliden espacios de trabajo y reflexión, encuentros entre actores y los saberes diversos, y aportes desde la arquitectura y el urbanismo a procesos de producción social del hábitat.

 

 

RESULTADOS CONCURSO DE ESTUDIANTES «CASA VIOLETA PARRA, ESPACIO COLECTIVO»

CONCURSO DE ESTUDIANTES

“CASA VIOLETA PARRA, ESPACIO COLECTIVO” 

REFUGIO TRANSITORIO PARA MUJERES VÍCTIMAS DE VIOLENCIA DE GÉNERO

Organizado por Proyecto Habitar y Aparecida en Red Ando, con el apoyo del Centro de Hábitat Inclusivo UBA – FADU y la Red Hábitat International Coalition.

En primer lugar, queremos agradecer en nombre de la Red Aparecida en Red Ando y Proyecto Habitar por la participación comprometida de todes quienes formaron parte de este proceso.

La invitación en este seminario y concurso fue la de producir colectivamente una mirada crítica del presente, que indague en el proceso de producción del espacio que nos trajo hasta aquí para proyectar un espacio futuro, que estimule relaciones sociales justas y democráticas.

Entre sus múltiples resultados contamos con 26 propuestas arquitectónicas en primera vuelta y 8 en la instancia final. Los proyectos elaborados son producto de un trabajo sostenido a lo largo de las jornadas del seminario donde hemos construido colaborativamente el programa social en base a una reflexión profunda sobre los procesos de transformación espacial y la desigualdad de género.

El desafío asumido fue y continúa siendo, aprender a leer en el espacio, la dominación que se ve en las relaciones de género, para promover su transformación desde la práctica que nos sitúa en un contexto histórico desde el hacer cotidiano.

 

RESULTADOS DEL CONCURSO

1° PREMIO Noroeste (LINK PROYECTO):

Conchi Berenguer Urrutia

Ignacio Urbistondo Alonso

Jon Bakaikoa Canflanca

 

2° PREMIO Flora (LINK PROYECTO):

Sabrina barruti

Andrea Yohana Diaz

Eliana Yael Luján Laslo

Stefania Clelia Amaya

 

3° PREMIO Pleamar (LINK PROYECTO):

Agostina Dominella

Candela Jañez

Matias Cosser Alvarez

Valentina Dimuro

Vanesa Velazquez

 

1° MENCIÓN Violeta (LINK PROYECTO):

Franco Pozzi

Eugenia Peña Aguilar

Julieta Gurrea

Nuria Romeu

Yaco Antonio de Moya

 

2° MENCIÓN TEKUN (LINK PROYECTO):

Mauricio Mendez Arevalo

Amparo Feito

Nicole Claros Calderon

 

MENCIONES ESPECIALES:

Hacia la liberación (LINK PROYECTO):

Ignacio Quiroga

Candelaria Biglione

Constanza Alel

Marina Cladera Ojeda

Martina Canale

 

CuaTros (LINK PROYECTO):

Carola Matar

Florencia Maya

Macarena Goicoechea

Nicolás Frutos

 

Batahola (LINK PROYECTO):

Meli Schall

Florencia Carola Perez

Florencia Restovich

María Victoria Scarione Avellaneda

Micaela Troiano

 

En una primera instancia de evaluación se seleccionaron 9 de las 26 propuestas elaboradas por les estudiantes en equipos interdisciplinarios, que continuaron ajustando sus propuestas para la segunda vuelta.

Las juradas que participaron fueron: las arquitectas y urbanistas Ana Falú, Eugenia Jaime, Ines Moisset y Zaida Muxi; y las especialistas Leonor Girard, Mercedes Martínez y Mónica Nuñez con la coordinación de la arquitecta y urbanista Clara Mansueto. En un proceso de análisis y valoración organizado en instancias colectivas, se acordaron los criterios de evaluación y se definieron las recomendaciones generales para la valoración en segunda vuelta:

Se valoraron las lecturas urbanas realizadas y la restitución de los elementos y los usos reconocidos en la propuesta arquitectónica. Así como aquellas propuestas que vincularon gradualmente los espacios colectivos e íntimos, que aportaron secuencias espaciales, situaciones intermedias de transición y de resguardo entre el interior y el exterior, que restituyeron las prácticas que cotidianamente desarrollan las mujeres de la zona, reflexionando de dónde vienen, con qué elementos cargan, cómo son los espacios recorridos, en qué condiciones, etc. 

Se valoraron las memorias descriptivas que expresan en cada caso un estudio sensible y detallado que guía la propuesta en relación con la problemática específica: violencia de género. Teniendo en cuanta las cualidades edilicias en relación con las diversas escalas de reunión para lograr la integración y la intimidad.

Se valoró el estudio de las tecnologías constructivas posibles de desarrollar en etapas, la incorporación de la iluminación natural para la generación de atmósferas y la adecuación de las propuestas para que las mismas resulten accesibles para personas en situación de discapacidad.

EXPOSICIÓN Y ENTREGA DE PREMIOS

La exposición de las 8 propuestas finalistas y la entrega de premios se desarrollará el día 15 de diciembre en el encuentro de fin de año “Derecho a la Ciudad” de Proyecto Habitar 2019, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, sitio a confirmar.

El premio está compuesto por una selección de libros que abordan la problemática del espacio y la perspectiva de género. A su vez, los proyectos seleccionados formarán parte de una publicación a cargo de Proyecto Habitar, del cual se entregarán ejemplares a les participantes. Los trabajos serán difundidos a través de las redes de Proyecto Habitar, en todos los espacios que les organizadores consideren convenientes, tanto vía web como físicamente en seminarios, exposiciones y demás espacios vinculados a la temática.

 

RESULTADO CONCURSO DE ESTUDIANTES “CASA VIOLETA PARRA, ESPACIO COLECTIVO”

CONCURSO DE ESTUDIANTES

“CASA VIOLETA PARRA, ESPACIO COLECTIVO” REFUGIO TRANSITORIO PARA MUJERES VÍCTIMAS DE VIOLENCIA DE GÉNERO

ORGANIZA PROYECTO HABITAR Y APARECIDA EN RED ANDO

APOYAN CENTRO DE HÁBITAT INCLUSIVO Y HABITAT INTERNATIONAL COALITION LATINOAMÉRICA

Queremos agradecer en nombre de la Red Aparecida en Red Ando y Proyecto Habitar por la participación de todes ustedes en este proceso que tuvo entre sus múltiples resultados, 26 propuestas arquitectónicas que indagan en la producción de espacios para el desarrollo de relaciones sociales justas y democráticas, dando cuenta de un interés y compromiso.

Estos resultados son producto de un trabajo sostenido a lo largo de las jornadas del seminario donde nos hemos encontrado reflexionando sobre los procesos de transformación del espacio mediante el cual las personas se relacionan, establecen acuerdos, hacen historia.

El desafío fue y seguirá siendo, aprender a mirar y proyectar en y a través de la arquitectura. Aprender a leer en el espacio la dominación que se ve en las relaciones de género, para promover su transformación desde la práctica que nos sitúa en un contexto histórico desde el hacer cotidiano.

RESULTADOS PRIMERA VUELTA

En el día de la fecha las juradas se reunieron para valorar las 26 propuestas enviadas al concurso para estudiantes “CASA VIOLETA PARRA, ESPACIO COLECTIVO” Refugio transitorio para mujeres víctimas de violencia de género.

Las juradas que participaron fueron: las arquitectas y urbanistas Ana Falú, Eugenia Jaime, Ines Moisset y Zaida Muxi; con la participación de las especialistas Leonor Girard, Mercedes Martínez y Mónica Nuñez y la coordinación de la arquitecta y urbanista Clara Mansueto.

En un proceso de análisis y valoración organizado en base a instancias colectivas, se acordaron los criterios de evaluación. El proceso continuó con una preselección de las juradas a partir de valoraciones individuales, para volver a una instancia de trabajo colectivo donde se definieron los proyectos que pasarían a la segunda vuelta, de este modo quedó definida la nómina de 9 propuestas.

Se enumeran a continuación las propuestas seleccionadas sin orden de mérito siendo los 9 grupos que siguen a segunda vuelta los siguientes:

– MUJERES TENÍAN QUE SER. N° de registro 191

– TEKUN. N° de registro 192

– PLEAMAR. N° de registro 193

– FLORA. N° de registro 196

– CUATROS. N° de registro 201

– VIOLETA. N° de registro 202

– HACIA LA LIBERACIÓN. N° de registro 204

– NOROESTE. N° de registro 208

– BATAHOLA. N° de registro 212

 

Recomendaciones generales para la segunda vuelta:

Se valoraron las lecturas urbanas realizadas, la restitución de los elementos y los usos, sin embargo, pareciera faltar en general un trabajo sobre el gradiente de los espacios públicos, semipúblicos y privados, los que se sugieren desarrollar para que las propuestas vinculen el espacio arquitectónico y el urbano. Para ello cuentan con lo trabajado durante las jornadas del seminario, en ellas se abordó la desigualdad de género en relación con la desigualdad urbana. Y es posible restituir las prácticas que desarrollan cotidianamente las mujeres, reflexionando de dónde vienen, con qué elementos cargan, cómo son los espacios recorridos, en qué condiciones, etc. 

Se valoraron las memorias descriptivas que expresan en cada caso un estudio sensible y detallado que guía la propuesta, sin embargo, el jurado aún sugiere profundizar en el diseño espacial a partir de la problemática específica: violencia de género. Nos referimos a prestar especial atención, a las características especiales que requieren los espacios para los encuentros de trabajo de cada escala de reunión, poder integrar y generar privacidad, insonoridad, y también pensar en la seguridad.  Tanto las consultas individuales como los talleres colectivos requieren desarrollarse en intimidad, donde las mujeres puedan concentrarse en la conversación sin distraerse con el resto de las actividades que suceden en el edificio, así como sentirse seguras de encontrarse en lugar contenido por el equipo.

Se valoró el estudio de las tecnologías constructivas posibles de utilizar, se rescató también la incorporación de la iluminación natural para la generación de atmósferas.  Un punto sensible que demanda más atención es la adecuación de las propuestas para que las mismas resulten accesibles para personas en situación de discapacidad ofreciendo, por ejemplo, alternativas a la circulación por escaleras así como sanitarios accesibles en sillas de ruedas.

Se valoraron las propuestas proyectuales que posibilitan la construcción en etapas con tecnologías locales, se recomienda tener en cuenta los materiales propuestos en relación con su mantenimiento, limpieza y el acondicionamiento técnico.

Se valoró la apropiación del programa logrado en las propuestas seleccionadas, se recomienda prestar atención al movimiento que se genera en el espacio, proyectar secuencias espaciales, situaciones intermedias de transición y de resguardo entre el interior y el exterior. Les invitamos a considerar el programa social como una guía para la espacialización, profundizando entre aquellas prácticas que promovemos y la manifestación física que puede alcanzar.

Por último, se sugiere revisar la estrategia de comunicación de las propuestas, teniendo en cuenta los sistemas de dibujo, así como las escalas con las que cuentan para expresar los diversos aspectos que fueron proyectados.

PUBLICACIÓN DE RESULTADOS

Se publicarán los proyectos seleccionados con el nombre de fantasía de cada grupo, sin la exposición de los trabajos, conservando el anonimato, hasta la publicación de los resultados de la segunda vuelta.

Los resultados serán comunicados el día lunes 30 de septiembre en las redes de Aparecida En Red Ando y Proyecto Habitar y a todos los participantes vía correo electrónico a las direcciones que han sido registradas en la instancia de inscripción.

FECHAS RONDA DE PREGUNTAS Y CIERRE SEGUNDA VUELTA

Hasta el día 12 de octubre se reciben consultas que serán devueltas el día 19 de octubre.

La entrega de la segunda vuelta será el día 2 de noviembre hasta las 23.59 horas a la dirección de correo concursocasavioletaparra@gmail.com.

PREMIO

El premio está compuesto por una selección de libros que abordan la problemática del espacio y la perspectiva de género. A su vez, los proyectos seleccionados formarán parte de una publicación a cargo de Proyecto Habitar, del cual se entregarán ejemplares a les participantes. Los trabajos serán difundidos a través de las redes de Proyecto Habitar, en todos los espacios que les organizadores consideren convenientes, tanto vía web como físicamente en seminarios, exposiciones y demás espacios vinculados a la temática.

La organización podrá incorporar premios durante el trayecto del concurso hasta la fecha de entrega de la segunda ronda.

DISPOSICIONES GENERALES

Todo trabajo que no reúna los requisitos establecidos en las bases será desestimado. Las instituciones que conforman la organización no se responsabiliza por problemas referentes a derechos de autor y propiedad intelectual de los proyectos participantes. La organización tiene el derecho de modificar las bases y condiciones, así como también la escala de premios sin previo aviso a los concursantes. La participación en el concurso implica que el participante conoce y acepta en su totalidad las presentes Bases y Condiciones del Concurso. Asimismo, la aceptación de estas Bases y Condiciones implica una declaración jurada de que toda la información suministrada por el concursante es fidedigna y que todo proyecto presentado es inédito y de su autoría.

Encuentros

Encuentros, la perspectiva de género en los ámbitos universitarios

Junio también fue un mes de encuentros, pero esta vez trabajamos la perspectiva de género en los ámbitos universitarios, de la Universidad de Cuyo y Universidad de Flores.

Los días 10 y 14 de junio, representantes de diversos colectivos, nos encontramos con estudiantes conmovidas por la necesidad de expresar las inquietudes y los resultados de los procesos de trabajo transitados. Con ánimos de escuchar y exponer las estrategias de resistencia contra las etiquetas, contra las formas de conocer predefinidas según las reglas de un sistema patriarcal y capitalista que niega aquellas historias que estén fuera del mandato productivista.

En ambos encuentros “Urbanismo y Perspectiva de Género, nociones básicas para el debate” (UFlo)  y “Derecho a habitar” (UCuyo), las exposiciones atravesaron prácticas cotidianas de la docencia, investigación, dirección de obra, militancia, entre tantas acciones que históricamente las mujeres hemos llevado adelante colectivamente, no sin resistencia, en compañía con otras y otros pares con vocación transformadora.

Del primero, participaron: Martha Alonso Vidal, quien nos propuso un recorrido por las transformaciones en las ciudades y en la representación del cuerpo femenino para reflexionar acerca de la sexualización de los roles que se han institucionalizado en una historia de producción urbana. Ines Moisset, con un exhaustivo trabajo de investigación colectiva que desde “Un día Una Arquitecta” multiplican en medios de comunicación masiva para recuperar el aporte de las mujeres que han sido omitidas en los relatos oficiales sobre la historia de la arquitectura y el urbanismo. Eugenia Jaime, invitándonos a pensar sobre las potencialidades y los desafíos de la incorporación de las problemáticas de género en la formación sin perder de vista el contexto en el que se inscribe aquello que se enseña y se aprende en el aula, resaltando la importancia de los procesos en los que se inscribe el producto terminado. Procesos que los guía un sentido, procesos que múltiples actores protagonizan en la gestión de las trasformaciones y que desde la matriz productivista son despreciados. Y Clara Mansueto, compartiendo lecturas espaciales que indagan en aquello que sucede, pero no se ve, aquello que se escapa de mirada formal del espacio y de la perspectiva de transformación desarrollada tradicionalmente en la producción de arquitectura. 

Del segundo encuentro participaron: Soledad Perez exponiendo el trabajo que desde CISCSA realizan con vecinas de diferentes barrios populares de la Ciudad de Córdoba y la construcción de una “agenda de derechos de las mujeres a la ciudad”, exponiendo los 6 puntos que sostienen la participación de las mujeres desde diferentes experiencias de vida. Cinthia Rizzo, recuperando el rol de las mujeres de barrios populares en la coordinación y promoción barrial de los mejoramientos habitacionales que la organización “Madre Tierra” desarrolla en el AMBA. Virginia Miranda, exponiendo el trabajo que desarrolla “Ando habitando” un colectivo de mujeres transdisciplinar que junto con organizaciones barriales de Mendoza promueve mejoramientos en los espacios públicos, valorando las voces de lxs jóvenes, de lxs niños y de las mujeres.  Alicia Alcaraz y Andrea Casabuono, representando a la comisión Hábitat y Género de Habitar Argentina, expusieron la historia de conformación de esta comisión. Enfocándose en el interés de aportar con la perspectiva de género a las políticas habitacionales que hoy reúne a grupos con experiencias multisectoriales y de diversos territorios. Macarena Vergara, compartiendo momentos singulares en la experiencia de SEDECA, para reflexionar acerca de las tareas de cuidado y la desigual dedicación que recae en las mujeres, su tiempo de descanso, de ocio, productivo, etc. Y Teresita Sacón, quien exhibió los logros y dificultades encontradas ante las acciones que Proyecto Habitar impulsó en la incorporación de políticas de igualdad de género en una obra de construcción de viviendas con trabajadores de la económica popular.

Nadie nace de un repollo y las transformaciones tampoco. Es por ello que pensamos e invitamos a pensar estos “eventos públicos”, como encuentros. Encuentros, porque son oportunidades para saberse en un colectivo mayor, que lo define la convicción de encontrarse en busca de nuevas formas de relacionarnos, llevándolas adelante, asumiendo riesgos para dejar en la historia de las cosas y las personas, nuevas formas de trato social, democráticas, de igualdad, de apropiación, de libertad en la pluralidad y diversidad de géneros.

 

ph Miguel Caamaño

ph Miguel Caamaño

ph Ando Habitando

ph Ando Habitando

 

CONCURSO

CONCURSO DE ESTUDIANTES

“CASA VIOLETA PARRA, ESPACIO COLECTIVO”

REFUGIO TRANSITORIO PARA MUJERES VÍCTIMAS DE VIOLENCIA DE GÉNERO

ORGANIZA PROYECTO HABITAR Y APARECIDA EN RED ANDO

 

Lxs invitamos a producir una mirada crítica del presente, que indague en el proceso de producción del espacio que nos trajo hasta aquí para proyectar un espacio futuro, que estimule relaciones sociales justas y democráticas.

 

A partir del NI UNA MENOS hemos logrado como sociedad comenzar a problematizar de manera consciente la violencia que oprime al género femenino y los cuerpos feminizados.

Esto ha permitido que poco a poco en las instituciones académicas se comience a incorporar esta problemática a las que habitualmente están consagradas como “problemas”.

Desde Proyecto Habitar nos fuimos incorporando lentamente al debate allá por el 2014, desarrollando desde nuestra práctica proyectual en los consultorios de Atención Primaria de Hábitat[1] programas arquitectónicos que atiendan tanto a las desigualdades sociales como las diferencias de género, propias del desarrollo urbano capitalista.

Hoy, con más experiencia y mayor comprensión, queremos invitar a la reflexión conjunta sobre el espacio a partir de una necesidad concreta surgida en el espacio militante de “Aparecida En Red Ando” organización que trabaja con víctimas de violencia de género y con quienes hemos compartido numerosos encuentros de lucha contra la opresión que sufren los pobladores de los barrios populares, en particular de los barrios Un Techo para Todos y 22 de enero en la Matanza.

¿Por qué relacionar violencia de género y espacio?

Porque la violencia de género es un fenómeno que ocurre prevalentemente en los espacios de la vivienda. La vivienda como consagración de lo privado, reino de la reproducción, cristalización de la división sexual del trabajo.

Por otro lado, porque es necesario encontrarnos reflexionando sobre los procesos de transformación del espacio mediante el cual las personas se relacionan, establecen acuerdos, hacen historia. Es decir, aprender a mirar y proyectar en y a través de la arquitectura. La dominación que se ve en las relaciones de género también se puede leer en el espacio, y es allí donde lxs arquitectxs podemos perpetuar o transformar dicha situación.

Y por último y no menos importante, porque a lo largo de varios años de trabajo llevando adelante los consultorios de atención primaria de hábitat, hemos identificado en el espacio cotidiano la violencia que opera sobre la sociedad en su conjunto, violencia que se agudiza en contextos de pobreza, especialmente sobre quienes están signadxs a permanecer en el ámbito privado. Este trabajo que hemos llevado adelante construyendo espacios de participación, de debate colectivo sobre los problemas del espacio, nos permite repensar los problemas que queremos abordar, las acciones que hacemos, los resultados alcanzados y diseñar propuestas como la que hoy nos convoca.

¿Cómo trabajaremos la problemática?

Mediante un concurso, trabajaremos elaborando proyectos en un proceso que invita al análisis, la construcción de un programa, y la prefiguración (social y física) que entendemos necesaria para abordar el problema desde la producción de espacios. 

Construiremos colectivamente el análisis y el programa social de estos espacios en un proceso de formación, que invita a escuchar, debatir y reflexionar. Se trata de un proceso de enseñanza y aprendizaje mediante el cual estudiantes y docentes nos formemos sobre una problemática que atraviesa a la sociedad en su conjunto.

Por tanto, la invitación es volver a mirar en aquellos lugares que para cada uno son tan conocidos que los hace sin pensar. Ya que, estos lugares, lejos de ser corrientes o vulgares son aquellos desde donde realizamos las acciones que nos involucran socialmente, es entonces allí donde entendemos fundamental encontrarnos estudiando y reflexionando: en las relaciones que establecemos cotidianamente y en la producción de arquitectura.

Para abordar esta propuesta hemos organizado el trabajo en un seminario de tres jornadas que forma parte del concurso. En cada una de ellas trabajaremos sobre aspectos del problema en instancias de escucha, debate y espacialización mediante clases teóricas y ejercicios. La asistencia a estas jornadas forma parte de las condiciones que deben reunir los equipos de estudiantes para participar del concurso.

¿Qué resultados esperamos?

Por un lado, se propone que lxs estudiantes, organizadxs en equipos, participen de un concurso de proyectos a dos vueltas que implica la producción de un espacio arquitectónico elaborado en base al programa social trabajado en conjunto.

Por otro lado, el proceso de enseñanza-aprendizaje que aquí se promueve implicará para lxs estudiantes y docentes la participación en una experiencia de trabajo en la que se abordará un problema transversal para la sociedad desde la práctica arquitectónica.

Por último, contamos con el seminario como aporte teórico reflexivo sobre el problema de la violencia de género y su manifestación espacial.

 

PROGRAMA

I JORNADA – Del espacio privado a la construcción colectiva

En esta primera jornada trabajaremos sobre la participación de las mujeres en el proceso de transformación de los elementos urbanos en base al estudio de la experiencia de los consultorios de atención primaria de hábitat desarrollados por Proyecto Habitar. Tomaremos como fuente de información, las entrevistas, los relevamientos y los talleres colectivos registrados para indagar en las características de los espacios donde se desarrollan las actividades cotidianas productivas y reproductivas y la participación de las mujeres en el proceso de transformación de los mismos.

Fecha y lugar: sábado 3 de agosto de 9.00 a 12.00 en la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo de la UBA. Dir: Intendente Güiraldes 2160, CABA

 

II JORNADA – De la violencia a la apropiación consiente

En esta jornada trabajaremos sobre las características del proceso que llevan adelante desde el equipo de Aparecida En Red Ando junto con mujeres víctimas de violencia de género. Indagando en los espacios de participación que generan para posibilitar un ámbito de reflexión, un ámbito donde las mujeres se animen a repensar y desnaturalizar las relaciones de opresión que se ocultan detrás de formas socialmente construidas, con el objetivo de protagonizar la crisis y diseñar estrategias de liberación.

Fecha y lugar: sábado 10 de agosto de 9.00 a 12.00, sitio a confirmar.

 

III JORNADA – Del espacio de la reproducción al espacio de la transformación

En esta jornada trabajaremos en la construcción de un programa social, promoviendo la reflexión sobre las características espaciales que entendemos favorables para la construcción de nuevas formas de trato social. Aquí retomamos con fuerza la necesidad recíproca que tenemos las personas de ir hacia el encuentro, desde allí repensar el espacio, y construir una guía colectiva para las propuestas de resolución formal de un espacio para tal fin.

Fecha y lugar: sábado 17 de agosto de 9.00 a 12.00 en el Centro Misionero del barrio Un Techo para Todos. (dir: las magnolias entre el ombú y las moras, Un Techo para Todos, Ciudad Evita)

 

 BASES Y CONDICIONES DEL CONCURSO

 CRONOGRAMA

SEMINARIO: sábados 3, 10 y 17 de AGOSTO (de 9.00 a 12.00 hs)

ENTREGA DE PROYECTOS: 14 de SEPTIEMBRE

PUBLICACIÓN DE RESULTADOS PRIMERA VUELTA: 21 de SEPTIEMBRE

ENTREGA DE PROYECTOS SEGUNDA VUELTA: 19 de OCTUBRE

EXPOSICIÓN Y ENTREGA DE PREMIOS: 26 de OCTUBRE

 

CONDICIONES

* Los proyectos se elaborarán según el programa social construido a lo largo de los módulos del seminario.

* La entrega será digital y su formato se comunicará durante las jornadas del seminario, y se publicarán en redes sociales de Proyecto Habitar y vía mail a lxs inscriptxs.

* El seminario oficiará como espacio abierto para preguntas. Se abrirá una ronda de preguntas virtual hasta el día 7 de septiembre.

* La entrega de propuestas es por equipos. Los mismos deben estar conformados mínimo por tres y máximo por 5 integrantes, los cuales deben ser estudiantes (pueden estar recibidos con título en trámite). Junto con la entrega de propuestas, cada equipo presentará la documentación que acredite dicha condición.

* Los equipos deben estar conformados por al menos 2 estudiantes de la carrera de arquitectura pudiendo incorporase integrantes de otras carreras.

* Las propuestas deberán ser de autoría de los participantes y no se aceptará más de una propuesta por equipo. Los integrantes solo podrán participar en un equipo.

* Los equipos autores de los trabajos seleccionados en la primera ronda serán notificadxs vía correo electrónico, según los datos de contacto suministrados y publicados en las redes de Proyecto Habitar.

* Lxs miembrxs del Jurado podrán proponer la articulación de los equipos en un equipo común para su presentación en la segunda vuelta.

* Es condición que al menos un representante cada tres o dos cada cinco integrantes del equipo asistan a las tres jornadas del seminario. El seminario es presencial, y a distancia para quienes no viven en el Área Metropolitana de Buenos Aires.

* Aquellos que asistan a la totalidad de las jornadas recibirán un certificado de asistencia al seminario de 12 hs avalado por el Centro de Hábitat Inclusivo de la FADU UBA.

 

INSCRIPCIÓN

Para participar de las jornadas, es requisito realizar la inscripción individual o por equipo en el formulario que se encuentra accediendo al siguiente link: https://forms.gle/D88rWyVXKi2Mqa3AA

 

PREMIO

El premio está compuesto por una selección de libros que abordan la problemática del espacio y la perspectiva de género. A su vez, los proyectos seleccionados formarán parte de una publicación a cargo de Proyecto Habitar, del cual se entregarán ejemplares a lxs participantes. Los trabajos serán difundidos a través de las redes de Proyecto Habitar, en todos los espacios que lxs organizadorxs consideren convenientes, tanto vía web como físicamente en seminarios, exposiciones y demás espacios vinculados a la temática.

La organización podrá incorporar premios durante el trayecto del concurso hasta la fecha de entrega de la primera ronda.

 

JURADO

El jurado estará conformado por dos representantes de la organización “Aparecida en red ando” dos representantes de Proyecto Habitar y dos arquitectxs invitadxs, que serán comunicados la fecha de entrega de la primera ronda.

 

DISPOSICIONES GENERALES

Todo trabajo que no reúna los requisitos establecidos en las presentes bases será desestimado. Las instituciones que conforman la organización no se responsabilizan por problemas referentes a derechos de autor y propiedad intelectual de los proyectos participantes. La organización tiene el derecho de modificar las bases y condiciones, así como también la escala de premios sin previo aviso a los concursantes. La participación en el concurso implica que el participante conoce y acepta en su totalidad las presentes Bases y Condiciones del Concurso. Asimismo, la aceptación de estas Bases y Condiciones implica una declaración jurada de que toda la información suministrada por el concursante es fidedigna y que todo proyecto presentado es inédito y de su autoría.

[1] Los consultorios de atención primaria de hábitat son una práctica desarrollada por el colectivo de Proyecto Habitar como una prueba piloto generalizable en un sistema público de hábitat. Desde sus inicios, en 2009 el colectivo ha ido replanteando la metodología a los efectos de promover una práctica que integre la multiplicidad de perspectivas que integran el hábitat.

 

 

Coloquio Internacional Relatos de ciudad, narración y usos de la historia en el cambio urbano | Récits de ville, usages de l’histoire et changement urbain

El 6 y 7 de junio se llevó a cabo en la ciudad de Ivry-sur-Seine el Coloquio Internacional Relatos de ciudad, organizado por la Groupe Transversal “Usages de l’histoire et devenirs urbains” LABEX Futurs Urbains de la Université Paris-Est (France) y el Instituto Universitario de Urbanística de la Universidad de Valladolid (España). El Centro de Investigaciones Urbanas de Proyecto Habitar fue invitado a participar, junto a otros treinta y nueve investigadores e investigadoras de Europa y América Latina, exponiendo avances de trabajos vinculados a la temática propuesta, desde la perspectiva de diversas disciplinas.

¿Qué expresamos cuando hablamos de relatos de ciudad? El programa sobre el coloquio anticipaba tres ejes de discusión: la producción y transmisión de relatos conmemorativos, consensuales y aglutinadores; los relatos de ciudad como fuente y testimonio de conflictos, de voluntades de borrar y ocultar; los relatos de ciudad, como resalte de los retos y formas de apropiación y de captura del cambio urbano, social, político y económico. Las exposiciones desde distintas posturas fueron enriquecedoras de un debate abierto que invita a revisar los argumentos sobre los cuales se construyen los relatos de ciudades.

Desde el Centro de Investigación Urbana se expuso el estudio de las transformaciones urbanas de la ciudad de Villa Gesell, elaborando una síntesis del proceso territorial, en donde temporalidad y espacialidad han sido inseparables. La restitución del proceso histórico en el que se desarrolló la ciudad es una perspectiva que, desde los hechos, cuestiona la historia institucionalizada alrededor de la figura del pionero fundador, un relato construido sobre la ciudad y su fundación, fuertemente vinculado a Carlos Gesell, propietario y desarrollador del emprendimiento. Esta historia se ha institucionalizando en el imaginario popular, operando desde la cultura y la identidad para toda la población, justificando la explotación de los recursos naturales del lugar y la reproducción de una ciudad fragmentaria y desigual.

El debate que resaltamos de este encuentro gira en torno a la idea de que el relato de ciudad no se encuentra escindido de un discurso ideológico, y en consecuencia, adopta una manifestación física coherente con dicha ideología. En procesos históricos extensos y complejos, la construcción de este discurso es política, e incide directamente en el sentido común del conjunto de la población, al punto de transformarse en una narrativa colectiva, que desvía la mirada de los contenidos concretos. El relato de ciudad, entonces, se nos presenta conformado por el conjunto de argumentos que justifican un modo de producción urbana, un modo de proyectar las ciudades, y un modo de reproducir las lógicas del capital que nos resulta natural.

A modo de reflexión, la discusión que puede promover el abordaje de lo que esta naturalizado, el relato institucionalizado de las ciudades en este caso, resulta fundamental para construir una perspectiva histórica objetiva e integral, basada en una mirada crítica de los procesos abordada desde el presente y hacia la proyección del futuro de nuestras ciudades.